Mi experiencia blw

Por qué no soy el mejor ejemplo de mamá Blw pero sí soy la persona que tienes que seguir

A día de hoy a Mochi le quedan 2 meses para hacer tres años y así es su alimentación tras todo este tiempo de Baby Led Weaning:

Come mucha variedad de alimentos y disfruta comiendo. Tiene sus preferencias y gustos pero estoy contenta. Come casi de todo, y aún le llama la atención probar cosas nuevas.

PERO:

– Suele hacer sólo 3 comidas al día. El desayuno y la merienda normalmente se lo salta o es muy poca cosa. Intento que sea yogur o fruta pq en la comida y cena no lo suele comer.

Casi nunca coincide en horario con nosotros.

– El 60% de las veces come viendo la tablet. Ha habido épocas que no comía sin ver dibujos. A veces consigo que sea la tele en vez de tablet para que no ande cambiando porque no terminaba un capítulo de nada. Y ahora llevamos un par de semanas que casi nunca la pide pero no quiero cantar victoria aún…

– Empieza comiendo ella sola pero siempre acabo dándoselo yo sobre todo cuando se queda lela con la tele. Aún así hay veces que cuando se lo empiezo a dar me quita el tenedor o la cuchara y sigue comiendo ella. Pero se cansa, o se aburre o yo que se…

A veces la persigo con el plato. Hubo una época en la que la trona «quemaba». Imposible que comiese sentada. Pero comía porque tenía hambre. Venía a por la comida. Cuando ya no quería más se lo dejaba sin masticar en la boca, o lo escupía. Ahí ya sabía yo que no quería más y dejaba de perseguirla.

– Ya hace tiempo que no me enfado ni me pongo nerviosa si no quiere comer o si juega mucho con la comida. Pero he tenido temporadas de desesperación en las que aunque la Irene Zen de mi interior me decía «caaalmaa, que no pasa nada,  ya comerá» «si la fuerzas es peor» o «pronto dejará de tirarlo al sueeelo, las manchas se quitan y ya está», la Irene terrenal se preocupaba y se desesperaba porque su hija «ha comido poquísimo» o «lo pone todo perdido». Ha habido enfados, lloros, algún chantaje que otro, algún «como no comas no vas a jugar». Por cierto nada de eso hizo que ella comiese más. Al contrario.

En fin, ¿por qué te cuento todo esto?

Porque cuando empecé a escribir el blog fue una etapa buena en la que Mochi iba comiendo cada vez más. Pero llegó un momento en el que me vi enfadandome, gritando a veces, chantajeando, tirando de dibujos… y pensé que no era ejemplo de nada como para tener un blog. Y me vi paralizada durante muchos meses.

Con el tiempo y hablando con otras mamas le di la vuelta a la tortilla. ¡Al final la mayoría pasamos por esas etapas! ¡Claro que no soy la única! ¿Por qué no contarlo y compartirlo? ¿Por qué no divulgar la idea de un Blw imperfecto pero real? Creo que aliviaría bastante saber que no estamos solos ante las dificultades. Que hay que intentar hacerlo lo mejor posible pero no bloquearse si nos equivocamos.

Las mamás nutricionistas que son las que lideran los blogs sobre blw y redes sociales juegan con ventaja. Y aún así seguro que tienen sus momentos. Y es necesario que nos cuenten y nos expliquen cómo se tiene que hacer. Con sus requisitos,  sus normas… ES NECESARIO tener esa imagen de Blw perfecto. Formarnos y asesorarnos con las que nos dan ejemplo para hacerlo lo mejor posible y sobre todo,  con seguridad para nuestro bebé.

Pero también es necesario saber que cada niño y cada familia es un mundo. Que es un aprendizaje también para nosotros. Que quien más y quien menos tiene momentos de desesperación y no por eso tenemos que tirar la toalla. Porque al final cada uno hacemos lo que podemos, lo mejor que podemos.

Y FUERA CULPAS

Y desde ese punto he vuelto a escribir, a mover mis redes sociales, a compartir mi experiencia, por si a alguien le sirve.

Abraza la imperfección

A partir del momento en el que acepté esa imperfección, como por arte de magia va todo mucho más rodado. ¿Coincidencia? No lo creo.

Nuestro estado de ánimo, nuestra tranquilidad, nuestra seguridad… les llega y les influye muchísimo más de lo que creemos.

Así que te animo a buscar tu mantra Zen, tu equilibrio. Te animo a rebajar expectativas y a confiar en lo que has aprendido sobre Blw y sobre todo a confiar en tu bebé.

A veces no comen. Puede ser porque no tienen hambre. Pero otras es porque reaccionan a los cambios, a nuestra presión, llevando la contraria. Cuanto más insistimos, menos quieren. ¿Te suena? Pues la buena noticia es que se puede dar la vuelta a la tortilla. Calma. Confía. Y las aguas volverán a su cauce.

Si quieres seguir conociendo anécdotas y experiencias sobre ese Blw imperfecto, aquí me tienes.

No soy muy constante, ni muy ordenada, y soy hiperdespistada. Pero puedo aportar mucha información, desde el punto de vista de profesional sanitario. Pero sobre todo desde la empatía, anécdotas y dificultades que yo misma como madre he vivido y cómo las pude superar (o no) 🤷‍♀️ . Y lo intento hacer ameno y bonito.

¿Te quedas?

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