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Blw en Puerto Rico: volveremos a viajar

Ya han pasado casi 7 meses desde nuestro viaje familiar aplicando Blw en Puerto Rico y me duele el alma al pensar que puede que pase mucho tiempo hasta que volvamos a viajar con la misma tranquilidad… pero quiero ser positiva y pensar que volverá a ser posible antes de lo que imaginamos.

Por eso no quiero que la información que puedo darte de este viaje quede colgada en el limbo de «entrada en borrador». Así que intentaré escribirlo del tirón y darle al botón de publicar. Acuérdate de guardar esta página en favoritos para cuando llegue ese momento tan esperado de hacer las maletas y preparar un viaje inolvidable.

No voy a hablar mucho de lugares que visitar. Fue un viaje familiar y aunque sí que fuimos a un par de playas y a visitar el Morro y San Juan, pasamos los días visitando familiares y disfrutando de la tranquilidad de estar en casa, Noche vieja, compras…

Voy al grano con lo más importante para seguir aplicando Baby Led Weaning si viajas a Puerto Rico.

Viaje y avión

Nosotros ya tenemos adjudicado el menú para los vuelos.

Hamburguesas de mijo, pollo, brócoli y zanahoria. Rebozadas con harina de trigo, maíz o garbanzo. Receta de la abuela. Tanto si la hora de comer nos pilla en el aeropuerto o el avión, para mí es el alimento ideal para viajes por varias razones:

Son muy completas. Tienen todos los grupos de alimentos.

Las puedes congelar y que se vayan descongelando en la neverita poco a poco.

Son duraderas siempre que se mantengan en la neverita.

Son fáciles de comer en cualquier sitio y no ensucian mucho.

Están riquísimas y a los bebés les encantan.

Como el viaje era muy largo también llevaba en la neverita un plátano, hélices de pasta de lentejas, un huevo cocido y tiras de pollo rebozadas.

Blw en Puerto Rico.

Os cuento un poco sobre nuestro viaje. La familia paterna de mi chico es de Puerto Rico y su abuelita ya tiene 96 añazos. Queríamos que conociese a sus bisnietos así que fuimos nosotros y la hermana de mi chico y su marido con sus dos peques (de 5 y 1 años).

Nos alojamos en casa de una prima suya que a su vez tienen 3 hijos aunque ya mayores.

La organización de salidas y comidas se hacía un poco complicado al principio porque cada uno llevaba un poco su ritmo (caribeño, sin estrés) y para movilizar a todos llevaba bastante tiempo. Así que los primeros 2 días me agobié un poco porque iba confiada en comer a horas normales y en restaurantes donde hubiese algo bien para ella y no fue así. Menos mal que mi madre me hizo bastantes hamburguesas y tiras de pollo y el primer día fue lo que comió y cenó. Eso y aguacate claro. Aguacate forever.

El segundo día fuimos a la playa y le hice una tortilla que se comió tan ricamente. Pero para cenar, fuimos a un sitio muy chulo para los adultos pero para peques no había mucha cosa. Yo quería darle verduras, algo de carne… y todo lo que tenían aunque estaba buenísimo, llevaba salsas o picante, o cilantro… comió un par de patatas fritas y poco más. Además se había hecho bastante tarde y ya sólo quería teta y a dormir.

Me daba apuro cambiar el ritmo de todo por la comida de Mochu. ¡Pero mi niña tenía que comer! Así que intenté por todos los medios cocinar en casa y hacerme fuerte a la hora de decidir dónde y cuándo comer. A partir de ahí todo fue mucho mejor.

Mi cuñada que llevaba sus potitos no tenía ese problema (aunque luego el peque se negó a comer los que compró allí y fue también una odisea). Creo que haré un post más detallado sobre esto porque a veces envidio la facilidad con la que pueden viajar otros padres con sus bebés que comen purés. Pero la realidad es que también pueden tener sus desventajas .

La tierra del aguacate.

No he probado mejor aguacate hasta el momento que los de Puerto Rico. Y tu bebé tampoco. Si le gusta el aguacate va a alucinar. Y si no le gusta quizás es momento de ofrecerlo de nuevo y dar un pasito más aplicando Blw en Puerto Rico.

El tamaño es impresionante. Y el sabor y la textura… ¡ni te cuento!

Empiezo hablando del aguacate porque para los bebés que hacen Blw es una apuesta segura. Es un alimento súpercompleto, rico, calórico, fácil de gestionar. Y así como en Cabo Verde esperaba encontrarlo y no fue posible. En Puerto Rico los vas a tener por todos lados. Eso sí, el calor hace que maduren rapidísimo así que te aconsejo una buena nevera para transportarlo y consumirlo cuanto antes una vez que esté maduro.

Guineos, que no plátanos

En España llamamos plátano a la fruta madura que se puede comer cruda una vez madura.

En Puerto Rico, igual que en muchos países de América Latina, el plátano es el que se cocina. Por ejemplo para hacer los riquísimos tostones o el típico mofongo. Lo que para nosotros es el plátano, allí se llaman guineos.

Una vez aclarado esto, es la primera vez que vi a Lola comerse un plátano (guineo) con tanto gusto.

Igual que el aguacate, ¡maduran rapidísimo! Así que disfrutadlos pronto si no queréis que se echen a perder.

No se si era el sabor o la textura más suave, o el punto de madurez, pero disfrutó como una enana saboreando y pringando todo claro. Si estaba demasiado maduro le colocaba una bolsita de plástico alrededor y algo prevenía 😅

Y el arroz con habichuelas, Puerto Rico me lo regaló

La gozadera, también para nuestros peques con la gastronomía boricua

Perdonadme la broma fácil pero es la verdad.

Arroz y habichuelas, tal y como suena, almuerzo super sencillo pero delicioso, con la rodaja de aguacate para ir combinando sabores… se me hace la boca agua sólo recordarlo.

Mofongo y tostones. Un delicioso descubrimiento para aplicar blw en Puerto Rico.

El mofongo es platano frito machacado con caldo, ajo, aceite de oliva y acompañado por pollo, pescado, chicharrones, camarón, verduras… También se puede hacer de yuca.

Los tostones son un poco más duros porque al freírlos quedan crujientes pero uff.. irresistibles, también para los peques. Se pueden hacer de plátano o de pana. La pana o panapen es una fruta que no tiene sabor dulce, de hecho se prepara asada, frita… y se acompaña de una «salsa» con ajo o con mayoketchup. Para chuparse los dedos.

Blw en Puerto Rico: restaurantes

Como os he comentado, los dos primeros días fueron un poco más complicados por la organización pero al tercer día quedamos con unos familiares de mi chico en un restaurante de la cadena Ponderosa, hay varias por todo Puerto Rico.

En un principio no había mucho entusiasmo por ir allí. Aunque para comidas y cenas también hay pescados y carnes, para el desayuno no deja de ser un bufét normalito con cereales y dulces de desayuno, ingredientes varios para ensaladas, pastas y algún plato caliente tipo salchichas, huevos etc… Pero para nosotras fue la salvación. En los ingredientes para la ensalada había también garbanzos y varias verduras: brócoli, zanahoria, patata, guisantes… Todo hervido y por separado.

Fue de risa ver las caras de todos al ver a Mochu tirarse literalmente al bowl de brócoli. No escogió ni tortitas, ni choco crispis, ni tarta de chocolate… Se comió un plato combinado con garbanzos, tomate, brócoli, zanahoria, huevo conocido y salchichas que ni yo lo desayuno. Ahí me di cuenta de cuánto saben lo que necesitan si les dejamos elegir y regular su apetito.

Otro restaurante al que fuimos un día de compras en un mall fue Olive Garden, un Italiano también de cadena pero riquísimo tanto para adultos como para los peques.

Había un menú especial para niños en el que podías elegir la pasta y el acompañamiento. La única pega que pondría es la cantidad porque asustaba la montaña de espaguetis jajaja pero el acompañamiento incluía verduras así que con una albóndiga enorme y más brócoli.

Además, mientras llegan los platos cada niño tiene su cajita de pinturas y su dibujo para colorear.

Como sobró mucho, tuvimos para el día siguiente que estuvimos de visita en San Juan pateando sus bonitas calles.

Otro restaurante riquísimo para adultos y niños fue The Cheesecake Factory, en el centro comercial Plaza Las Américas. Un paraíso de tartas pero con muy buena y variada carta de comidas.

También tocó espaguetis con albóndigas pero en la carta para niños había también merluza rebozada que la pidió mi sobrino y estaba riquísima, filetes de pollo, mofongo… con verduras también. Muy buena opción para aplicar Blw en Puerto Rico.

Nevera imprescindible

Una vez más, para aplicar Blw en Puerto Rico, vi i imprescindible llevar una nevera en condiciones con una lonchera, tartera, fiambrera o como lo queráis llamar.

Para los días que no teníamos muy claro dónde íbamos a comer, hicimos una compra en el supermercado de guisantes y garbanzos en lata (que yo después cocí un poco más y retiré la piel), aguacates, yuca, zanahoria, brócoli… lo tenía preparado y lo metía en la nevera para llevar. O a veces era al revés. Si íbamos a comer a casa de algún familiar, como siempre llevaba la neverita, me llevaba «sobras»: arroz, habichuelas, pollo, codorniz estofada riquísima (que tenían el tamaño de pollos y que le quedaron suaves y blanditas para varios días…) y después lo combinaba con la verdura que ya tenía preparada.

Viaje de vuelta

Para el vuelo de vuelta a casa ya no teníamos las hamburguesitas de la abuela pero nuestra anfitriona Gerry Ann preparó un arroz blanco sueltecito como sólo ella sabe, una tortilla francesa, tomate natural y el aguacate que no falte. Y además en el menú del avión había la opción de pasta que aunque venía con salsa, no había llegado a todas las espirales así que las que estaban sin boloñesa se las comió la peque justo antes de echarse a dormir casi hasta llegar a Madrid.

Como veis, no fue tan organizado como en Cabo Verde, que fue un viaje más de estar en el hotel e ir a los mismos sitos a comer. Pero la variedad gastronómica que hay en Puerto Rico y la deliciosa cocina de la bisabuela y resto de familia de mi chico hicieron que lo que en un principio me parecía complicado al final fuese todo un disfrute para Lola y para ellos que les encantó verla disfrutar con su cocina boricua.

Volveremos a Viajar

Y para acabar os dejo una galería de fotos chulas del viaje y de cómo disfrutó de la playa, de las visitas, de la pila de la casa de la bisabuela y de la fiesta de fin de año. Ha sido nuestro primer fin de año fuera de casa y la verdad es que la experiencia nos ha encantado. Primero porque realmente estábamos como en casa. Segundo por la temperatura que es una gozada en esta época en Puerto Rico. Y tercero por lo diferente de la celebración.

Ojalá podamos repetir pronto un viaje como éste. Ya no sé podrá considerar que estamos haciendo blw porque Mochi ya tiene dos años y medio, come de todo y está a puntito de destetarse del todo (o al menos esa es mi sensación jajaj…) pero seguiré viajando con el ojo puesto en la gastronomía de los lugares para dar a conocer si se adaptan mejor o peor para hacer Baby Led Weaning

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